El 25 de marzo de 2026, Zacualpan celebró la clausura del primer curso de platería impartido en el municipio con el acompañamiento del Instituto de Investigación y Fomento de las Artesanías del Estado de México, IIFAEM. En el mismo acto fue inaugurado un nuevo taller de platería, equipado para que las y los participantes continúen desarrollando sus habilidades en condiciones adecuadas. Ambos hechos convierten la capacitación en una posibilidad de continuidad y no solamente en una experiencia temporal. La platería reúne precisión técnica, sensibilidad estética y conocimiento de los materiales. Cada pieza demanda planificación, dominio de herramientas, atención a los acabados y una práctica constante. Un curso introductorio permite compartir fundamentos y procedimientos, mientras que un taller disponible después de la capacitación ofrece el espacio necesario para repetir, corregir, experimentar y consolidar lo aprendido. Esa combinación es especialmente valiosa para quienes desean convertir una habilidad en una actividad productiva sostenible. De acuerdo con el Gobierno Municipal, la iniciativa busca impulsar el talento de maestras y maestros artesanos de la región y fortalecer una tradición ligada a la identidad local. La actividad artesanal permite traducir la memoria de Zacualpan en objetos contemporáneos: joyería, piezas decorativas y trabajos en metal pueden contar historias mediante sus formas, símbolos, técnicas y acabados. Preservar una tradición no significa mantenerla inmóvil, sino crear condiciones para que nuevas generaciones la conozcan, la practiquen y encuentren maneras responsables de renovarla. El IIFAEM considera la capacitación una herramienta para el desarrollo personal, profesional y económico de las personas artesanas. Sus programas abordan técnicas específicas, organización, innovación, comercialización y preservación del arte popular mexiquense. En el caso de Zacualpan, el nuevo taller puede funcionar como punto de encuentro para intercambiar experiencias, elevar la calidad de las piezas y construir una identidad colectiva alrededor de la platería local. La apertura del espacio también puede fortalecer la cadena artesanal. Para que una pieza llegue a manos de una persona visitante intervienen el diseño, la selección de materiales, la elaboración, el control de calidad, la fotografía, el empaque, la fijación de un precio justo y la explicación de su procedencia. La capacitación técnica es fundamental, pero también lo son la presentación y la comercialización. Contar quién hizo la pieza, con qué técnica y en qué contexto permite diferenciar el trabajo artesanal de los productos fabricados en serie. Durante el acto se reconoció el respaldo de la Lic. Nelly Carrasco Godínez, secretaria de Cultura y Turismo del Estado de México, y del Mtro. Agustín Herrera, director general del IIFAEM. La colaboración entre el instituto, el Gobierno Municipal y las personas participantes hizo posible equipar el taller y cerrar el primer proceso formativo. El reto siguiente será mantener el espacio activo, acompañar el crecimiento de sus usuarios y facilitar nuevas oportunidades de aprendizaje, exhibición y venta. Para el turismo cultural, el taller abre una oportunidad que debe desarrollarse con cuidado. Las demostraciones, visitas programadas y encuentros con artesanos pueden enriquecer la experiencia de quienes llegan a Zacualpan, siempre que no interrumpan el trabajo y que reconozcan la autoría de cada pieza. Ver el proceso ayuda a comprender el tiempo y la destreza que hay detrás de un objeto; adquirir directamente a sus creadores contribuye a que una mayor parte del valor permanezca en la comunidad. El nuevo taller también puede dialogar con otras expresiones locales, como el trabajo en latón, piedra, piel y fibras. La colaboración entre ramas artesanales favorece nuevos diseños y productos, pero sobre todo permite compartir soluciones sobre abastecimiento, herramientas, registro, promoción y atención al público. Una comunidad artesanal organizada tiene más posibilidades de participar en exposiciones, ferias y circuitos turísticos sin perder la singularidad de su trabajo. La clausura del primer curso marca un punto de partida. Las habilidades adquiridas, el espacio equipado y la coordinación institucional forman una base sobre la cual pueden crecer nuevas generaciones de plateras y plateros. Para quienes visiten Zacualpan, conocer y comprar artesanía local es una manera de acercarse a la historia del municipio desde las manos de quienes hoy la interpretan y la mantienen viva.
Actualidad de Turismo
Zacualpan clausura su primer curso de platería e inaugura un nuevo taller artesanal
La capacitación y el nuevo espacio de trabajo abren una etapa para perfeccionar técnicas, preservar saberes y fortalecer la actividad artesanal vinculada con la identidad de Zacualpan.





