Un nombre que las fuentes escriben de dos maneras
En páginas municipales y textos locales aparece con frecuencia como Regino Vivero Ronces. Las historias médicas del IMSS, los artículos científicos y el reconocimiento otorgado por el Centro Nacional de Trasplantes lo registran como Regino Ronces Vivero o, de forma abreviada, Regino Ronces. Para una ficha biográfica rigurosa conviene utilizar esta última forma y mencionar la variante para facilitar futuras búsquedas documentales.
La historia local sitúa su nacimiento en Zacualpan el 26 de febrero de 1925 y señala que cursó la primaria en la Escuela Roque Díaz antes de continuar sus estudios en Ciudad de México y graduarse como médico cirujano en la Universidad Nacional Autónoma de México. Estos datos biográficos proceden de compilaciones municipales y todavía deben contrastarse con el registro civil o el expediente universitario. Su participación en la historia de los trasplantes, en cambio, está ampliamente confirmada por fuentes médicas e institucionales.
El primer trasplante renal de México
El 22 de octubre de 1963, en el entonces Hospital General del Centro Médico Nacional del Instituto Mexicano del Seguro Social, se realizó el primer trasplante de riñón del país. El libro institucional Donación y trasplante de órganos, tejidos y células identifica a Manuel Quijano Narezo como cirujano, Federico Ortiz Quezada como urólogo, Gilberto Flores Izquierdo como angiólogo, Francisco Gómez Mont como internista y Regino Ronces como nefrólogo.
Algunas publicaciones señalan el 21 de octubre, mientras el IMSS y fuentes médicas recientes conmemoran el procedimiento el día 22. Esta diferencia probablemente corresponde al inicio y la conclusión de una intervención prolongada o a la repetición de versiones históricas distintas. En una publicación de divulgación es preferible utilizar la fecha institucional del IMSS y dejar visible la discrepancia.

Por qué fue un trabajo de equipo
Un trasplante renal no consiste únicamente en colocar un órgano. Requiere evaluar al donador y al receptor, comprender la función renal, preparar vasos sanguíneos y vías urinarias, realizar la cirugía, controlar infecciones y vigilar el rechazo inmunológico. En 1963 estas tareas se desarrollaban con recursos mucho más limitados que los actuales y con medicamentos inmunosupresores que apenas comenzaban a transformar la supervivencia de los injertos.
El papel del nefrólogo se relaciona con el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades renales, la selección clínica, el equilibrio de líquidos y electrolitos y el seguimiento de la función del órgano trasplantado. Atribuir el procedimiento completo a Regino Ronces sería tan impreciso como omitirlo: el mérito histórico se encuentra precisamente en la coordinación de especialistas con responsabilidades diferentes.

Un procedimiento que abrió un programa permanente
La intervención de 1963 no quedó como una demostración aislada. A partir de ella se desarrolló una actividad continua de trasplantes en el Centro Médico Nacional y comenzaron a organizarse otros programas en instituciones de salud del país. El IMSS también inició la procuración de órganos de donantes fallecidos y, desde 1984, formalizó el entrenamiento en cirugía de trasplante renal dentro del hospital.
En 2003 el Centro Nacional de Trasplantes reconoció a Regino Ronces Vivero, Manuel Quijano Narezo, Federico Ortiz Quezada y Francisco Gómez Mont como médicos pioneros del trasplante de riñón en México. Ese reconocimiento oficial confirma que la aportación del médico vinculado con Zacualpan forma parte de la memoria nacional de la salud.
Del pionero a la medicina contemporánea
Al conmemorarse 62 años del primer trasplante, el IMSS informó que la unidad había acumulado 4,399 procedimientos renales. Más allá de la cifra, la continuidad muestra cómo una innovación compleja se convierte con el tiempo en un programa capaz de atender a miles de personas. También recuerda que cada trasplante sigue dependiendo de donadores, familias, personal de enfermería, laboratorio, cirugía, nefrología, trabajo social y muchas otras áreas.

Una historia para la memoria de Zacualpan
La biografía de Regino Ronces permite presentar a Zacualpan como origen de trayectorias científicas y profesionales, no únicamente como territorio minero. Su paso de una escuela local a la medicina especializada conecta educación rural, universidad pública e innovación clínica. Para completar esta historia será importante localizar su expediente universitario, documentos familiares y testimonios de colegas o descendientes.
Mientras esas piezas aparecen, la publicación debe sostenerse en lo que sí está comprobado: Regino Ronces Vivero fue nefrólogo, integró el equipo del primer trasplante renal de México y fue reconocido por el organismo nacional responsable de coordinar la donación y los trasplantes.
- Ubicación
- Zacualpan, Estado de México




