Un Real de Minas recién fundado
A finales de 1527 se fundó el Real de Minas de Zacualpan. La explotación de sus vetas exigía conocimientos para reconocer minerales, abrir tiros, mover agua y separar la plata de la roca. En pocos años el territorio se convirtió en un laboratorio temprano de la minería colonial novohispana.
Conocimientos que cruzaron el Atlántico
La reseña histórica municipal señala que aquellos especialistas fueron enviados por la casa Fugger y autorizados por el rey Carlos V para instruir a los mineros españoles. La poderosa familia de comerciantes y banqueros alemanes estaba estrechamente vinculada con la minería europea y con las redes financieras de la monarquía.

La Hacienda de Nombre de Dios
De acuerdo con la misma fuente, en la Hacienda de Nombre de Dios se realizó la primera fundición local de minerales de plata con técnica europea. En 1562 se instalaron en Zacualpan las primeras haciendas de amalgamación, establecimientos donde el mineral se procesaba para recuperar la plata.
Innovación y costo humano
La llegada de nuevas técnicas no puede separarse de las condiciones laborales de la época. Las minas fueron trabajadas por indígenas sometidos a encomienda y repartimiento, así como por personas esclavizadas. Recordar este episodio permite reconocer tanto la circulación del conocimiento como el costo humano que sostuvo la riqueza minera colonial.
- Ubicación
- Zacualpan, Estado de México


